Cositas de nuestras Primeras Damas (15)

Hoy nadie se acuerda de Josefa, pero Josefa fue en su tiempo una hermosa mujer, de fuerte personalidad, muy sociable, a quien la vida le deparó algunas emociones muy fuertes. Su nombre completo era  Josefa Julia María Bouquet Roldán, había nacido en Bell Ville, Córdoba, en 1863, y fallecido en 1941 en Buenos Aires. Descansa en el cementerio de la Recoleta, como todas las damas de la alta sociedad porteña de fines del siglo diecinueve y primer tercio del veinte. 



Josefa fue la esposa de otro cordobés, José Figueroa Alcorta, quien fue presidente de la Argentina entre 1906 y 1910, y tuvo el privilegio de ser el anfitrión de los festejos por el Centenario.

Un dato curioso: Figueroa Alcorta es el único argentino que ha presidido los tres poderes del Estado nacional, a saber, el Senado, el Ejecutivo Nacional y la Corte Suprema de Justicia.

Pero aquí hablamos de Josefa y de las emociones fuertes que padeció, en especial el atentado contra su vida ocurrido en 1908. Lo contó así Francisco Juárez: 

“A la casa del presidente Figueroa Alcorta, donde llegaban pedidos y modestos obsequios, fue dejada una canasta con fruta para su esposa Josefa Bouquet Roldán. La canasta ocultaba un explosivo con mecanismo de relojería que, afortunadamente, falló. Josefa fue consolada poco después por su hermano Carlos (fundador de Neuquén) quien vivía en Buenos Aires con su compañera chilena, Sara Rodríguez Iturbide. Se puso un policía de custodia en la puerta. Pocos días después del envío de la canasta explosiva le destinaron una bomba al propio Figueroa Alcorta…”.



Era la época de los atentados anarquistas que sufrieron varios presidentes argentinos. Ninguno acabó con la vida de los mandatarios, pero a algunos los sumió en una profunda depresión que aceleró su muerte. Es el caso de Manuel Quintana, quien a su muerte en 1906 fue sucedido, justamente, por el esposo de Josefa.





Comentarios

Entradas populares