Cositas de nuestras Primeras Damas (10)
Es sabido, o vaya aquí para quien no lo sepa, que don Marcelo Torcuato de Alvear, presidente de la nación entre 1922 y 1928, se casó con la soprano portuguesa Regina Pacini en 1907, luego de asediarla por diferentes teatros líricos del mundo. Y que entre los regalos que el novio le hizo a la novia en el día de la boda, se destaca el palacio Coeur Volant, ubicado a diez kilómetros de París.
Ovidio Lagos nos cuenta en su libro La Pasión de un Aristócrata. Regina Pacini y Marcelo T. de Alvear, los afanes de Marcelo a la hora de amueblar la mansión:
“Todo había que comprarlo, desde la mesa del comedor, hasta la última toalla del cuarto de huéspedes. Qué emoción disponer de miles de francos y de libras esterlinas para adquirir lo que se les antojara. Una escultura de Rodin, La France, o un biscuit de Sevres, Psyché et les amours de Falconet costaba una fortuna. Para Marcelo nada era inalcanzable. Y así acumularon potiches de porcelana china, tapicería de Flandes del siglo XVIII -Acción Guerrera-, ídolos mayas íntegramente de oro, muebles, platería, porcelana y baccarat, sin retacear el precio. Después de todo había miles de cabezas de ganado –y de hectáreas- para vender ¿Había que desprenderse de una parte de los campos de La Pampa y Chacabuco? ¿Era necesario vender cinco mil cabezas? Bastaba mandar un telegrama dando la orden y, como por arte de magia, millones de francos se acreditaban en una cuenta bancaria para seguir comprando automóviles, caballos, para mantener una numerosa servidumbre y para dar fiestas sofisticadas”.



Comentarios
Publicar un comentario