LAS LARGAS VACACIONES DEL 38
El ex presidente se apoya en la baranda de la cubierta del Cap Arcona y pierde su vista en la inmensidad del océano. ¿En qué pensará? ¿En la reciente muerte de su hijo Eduardo, fallecido tres meses antes en un accidente aéreo? ¿En su país, la Argentina, de donde zarpó hace pocos días, el 26 de abril de 1938, luego de entregar la Presidencia a quien fuera su ministro, el abogado Roberto Marcelino Ortiz? ¿O en Leonor Matilde Hirsch, su joven y rica amante cuarenta años menor, con quien ya convino varios encuentros furtivos en Europa? Todo pasa vertiginosamente por su cabeza, como el viento que sopla sobre su calva y pone en riesgo la estabilidad de unos anteojos perfectamente redondos. (Publicado en TODO ES HISTORIA)



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